
Madrid se vistió ayer con sus mejores galas de modernidad. La ocasión lo merecía, no todos los días aterriza en la capital el icónico Willy Chavarria (Fresno, 58 años), el diseñador queer de origen mexicano que ha transformado el lenguaje inclusivo de la moda actual. La Comunidad Evangélica Alemana, una antigua iglesia del Paseo de la Castellana, se envolvió de negro –el color insignia de la vanguardia– junto a tres mesas cubiertas de un manto de frutas y rosas rojas, las mismas flores que poblaron su desfile de debut en la Semana de la Moda de París hace unos meses.








