Polonia elige a su próximo presidente en plena tensión geopolítica. Con la guerra de Ucrania a las puertas, un nuevo tratado de defensa con Francia en camino y un papel más relevante en la UE, Varsovia se debate entre el europeísmo del actual primer ministro Donald Tusk y el nacionalismo del partido conservador Ley y Justicia (PiS). Unas elecciones que podrían replegar al país o afianzar sus alianzas, con un eco que resuena más allá de sus fronteras.
