La noticia sobre la política de precios de una cafetería ubicada en la Barceloneta, donde cobran el café un 50% más caro a los clientes que tardan más de 30 minutos en consumirlo, merece una reflexión. En las últimas semanas, pese a las críticas, el establecimiento ha mantenido la práctica de cobrar el tiempo que se permanece en la terraza. Muchos usuarios han decidido no volver, y otros defienden que no puedes estar muchas horas sin consumir porque los negocios tienen que ser rentables. Cuánta razón por ambas partes. Hay que mirar, y si no interesa, lo mejores aceptar y cambiar de lugar.
