
Gran parte del debate sobre el alargamiento de la vida útil de las centrales nucleares va de quién paga el almacenamiento y la gestión de los residuos altamente radioactivos que generan. La legislación europea es clara: “Los costes gestión del combustible gastado y los residuos […] corren a cargo de quienes los generaron”, explica una carta firmada por la vicepresidenta de Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, y el comisario de Energía, Dan Jorgensen, dirigida a las presidentas de las comunidades de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; y Extremadura, María Guardiola. En la misiva, a la que ha tenido acceso EL PAÍS / Cinco Días, se precisa que “cualquier coste adicional relacionado con la prolongación segura de la vida útil de las centrales nucleares, recae en los propios productores de energía”. No hay margen a la duda: pagan las compañías eléctricas, que en España son Iberdrola, Endesa y Naturgy.
