
Primera de feria y primera puerta grande de saldo. Empezamos bien. Cómo se nota que ya están aquí los isidros, con sus trajes y vestidos de gala, sus claveles en la solapa, ávidos de orejas, perfectamente equipados, con el gintonic en una mano, el pañuelo blanco en la otra. Los tendidos a rebosar, el triunfalismo desbocado y la exigencia, por los suelos.
Victoriano del Río / Talavante, Ortega, Clemente
Toros de Victoriano del Río y Toros de Cortés (5º y 6º), bien, aunque desigualmente presentados, muy serios por delante y de gran cuajo la mayoría, desiguales en los caballos y variados en la muleta. Destacó el 4º, manso en varas, pero de extraordinaria nobleza, fijeza, movilidad y duración en el último tercio. Más violentos y deslucidos 1º, 5º y 6º.
Alejandro Talavante: estocada delantera y desprendida (silencio); estocada ligeramente trasera y desprendida (dos orejas).
Juan Ortega: pinchazo y estocada desprendida -aviso- (silencio); siete pinchazos, un descabello -aviso- y otro descabello (leves pitos).
Clemente, que confirmaba la alternativa: bajonazo casi envainado -aviso- y bajonazo (saludos); pinchazo hondo algo trasero, dos descabellos -aviso- y otros cuatro descabellos (silencio).
Plaza de toros de Las Ventas. 9 de mayo. 1ª de la Feria de San Isidro. Lleno de «No hay billetes».
