Queda menos, solo una etapa, y la Vuelta empieza a definir sus posiciones, esas que parecen difuminadas al principio, pero van cogiendo foco con el paso de los días. Nadie esperaba demasiado de la jornada por territorio palentino, después del Burgos agreste que coronó a Demi Vollering. De transición, les llaman a jornadas como las del viernes, aunque las corredoras circulen a más de 42 kilómetros por hora de media, con prisas por llegar a Baltanás, como si los últimos días se quisieran apurar rápido.
