Menos de un mes —27 días, para ser exactos— es lo que ha durado el Gobierno del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, el más efímero de la historia de la V República. El político macronista, de 39 años, dimitió el lunes, por sorpresa y solo un día después de desvelar parte de los nombres que compondrían su Ejecutivo. Su caída la precipitó la falta de respaldo de la derecha clásica, encarnada por Los Republicanos y liderada por el muy conservador ministro del Interior, Bruno Retailleau, que amenazó con abandonar el equipo gubernamental en ciernes por considerarlo demasiado afín a Emmanuel Macron.
