Estados Unidos celebra este jueves la elección del nuevo papa León XIV, el primer estadounidense de la historia en presidir la Iglesia Católica. La elección del cardenal Robert Francis Prevost se produce en un momento en el que los católicos son la segunda confesión cristiana más numerosa de Estados Unidos, detrás solo de las denominaciones protestantes. Representan alrededor del 20% de la población, o 53 millones de personas, según el Centro de Estudios Pew. La inmigración de comunidades con sólidas raíces católicas, especialmente hispanas, ha contribuido a que el catolicismo cobre fuerza en un país que durante años se ha ido secularizando rápidamente.
