En los últimos días, una publicidad de Falabella Chile ha provocado un intenso debate en redes sociales por incluir a una mujer negra como modelo principal en uno de sus comerciales, un espacio tradicionalmente ocupado por figuras como Valeria Mazza, Cecilia Bolocco o Úrsula Corberó. La controversia en torno a esta campaña —centrada en el arquetipo de ‘la mujer chilena’: quién lo encarna y quién queda fuera— ofrece una oportunidad única para reflexionar críticamente sobre los estereotipos étnico-raciales arraigados en las sociedades latinoamericanas, especialmente en un país como Chile, que hoy experimenta profundas transformaciones en su composición étnica y cultural.
