Colombia ha retrocedido en su ya larga batalla contra el encarecimiento de la vida: la inflación subió en abril en su lectura interanual a 5,16% –0,7% más que en marzo–. De esta forma, el país aún ve lejano el trayecto hacia el objetivo fijado por el Banco de la República en 3%. Las perspectivas para este año son reservadas. Los economistas no pierden de vista que en febrero ya se había registrado un leve repunte. Estos datos, divulgados al final de la tarde del jueves por el Departamento Nacional de Estadística (DANE), también refuerzan la idea de que el deslizamiento hacia la meta será lento. Sin duda, más largo de lo esperado. Y con algunos patrones tangibles como la presión de los productos energéticos y de ciertos alimentos.
