El reciente apagón eléctrico ha aumentado la presión del lobby nuclear sobre los que estamos a favor de un modelo energético basado en las renovables. Como senador por Tarragona y primer secretario del PSC en Terres de l’Ebre, donde la producción de energía nuclear es parte esencial de su tejido económico y social, soy muy consciente de esta presión, como también lo soy del problema que supone su cierre. Pero las razones económicas y científicas que aconsejaron en 2019 la firma del protocolo para el apagado nuclear, no sólo no han disminuido sino que han aumentado desde esa fecha.
