El viernes se cumplió una semana de la desaparición de dos niños canadienses, en un caso que ha causado conmoción en el país norteamericano. Los hermanos Lily y Jack Sullivan, de seis y cuatro años de edad, fueron vistos por última vez el pasado 2 de mayo en la propiedad familiar ubicada en Lansdowne Station, comunidad perteneciente a la provincia de Nueva Escocia. Los trabajos de búsqueda para dar con los menores con vida continúan, aunque el escenario se está volviendo cada vez más sombrío.
