El incendio que ha afectado una industria que almacenaba toneladas de cloro y productos de limpieza para piscinas en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) ha generado un intenso sobresalto a los vecinos que, de madrugada, han recibido un aviso en sus teléfonos móviles para que permaneciesen confinados sin salir de casa, para protegerse de la nube tóxica. La alarma no ha afectado a todos por igual. Juanjo Burgos cuenta que estaba durmiendo en casa con su esposa y dos de sus tres hijos, de 19 y 21 años, cuando el teléfono ha empezado a pitar: “He mirado por la ventana y he visto una nube amarilla. He cerrado y me he vuelto a acostar”, cuenta.
