Andreu Buenafuente regresó anoche a la televisión, a TVE, con Futuro imperfecto, que en realidad era un monólogo largo que atravesaba el programa, bien hilvanado y trufado de frases-estilete sobre los asuntos de enjundia contra los que es necesario usar el arma del sarcasmo, de la ironía; de bromas diversas de las suyas que son marca de la casa, y de apariciones insólitas y de relumbrón: esa Melody interpretada por una gloriosa Silvia Abril, la única cómica rotunda que ha salido de la factoría de El Terrat. Y cómo no, Raúl Cimas: la química que tienen los dos, y que se trabajaron durante los años de Late motiv, en Movistar+, sigue inundando los platós y los teatros cada vez que se sientan juntos frente a las cámaras.
