No pudo el Girona resistir. Lo hizo hasta prácticamente el final del partido. En Montilivi, después de romper la mala racha de once encuentros sin ganar, el equipo catalán volvió a conocer la derrota ante un Villarreal que asedió la portería de Gazzaniga, héroe en múltiples ocasiones, hasta conseguir la ansiada victoria con un tanto de Etta Eyong un minuto antes del tiempo de descuento (0-1). El resultado permite al Villarreal afianzar la quinta plaza de la tabla liguera y su acceso a la Champions. Pero deja al Girona más desprotegido, decimoquinto con 38 puntos, a tan solo seis del descenso y con nueve por disputarse. Y también certifica al Villarreal como un rival maldito en Montilivi: de sus cinco visitas, cinco victorias para ellos.
