El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, gobernado por el PP, lleva meses pidiendo el cierre del Centro de Recepción, Atención y Derivación (Creade) ubicado en la localidad. Se abrió en 2022 para atender a ucranios que llegaban a España huyendo de la guerra sin que entonces encontrara oposición alguna. Su uso se amplió al año siguiente para acoger personas derivadas desde Canarias tras un incremento en el número de llegadas a las islas y ahí fue cuando empezaron los problemas políticos. Según ha adelantado El Mundo y ha comprobado EL PAÍS, el consistorio ha movido ficha y ha ordenado su cierre inmediato tras una inspección urbanística con la que ha determinado que carece de la licencia necesaria para esa actividad. El Gobierno tiene un plazo de 15 días para presentar alegaciones.
