No hubo milagro en Old Trafford. El Athletic, con la tropa diezmada, cayó con honor después de silenciar durante muchos minutos a la parroquia mancuniana, que vio con sorpresa cómo Jauregizar adelantaba a los bilbaínos en la primera parte y acercaba un poquito la proeza, no lo suficiente, así que como prometían los seguidores de los diablos rojos que viajaron a Bilbao al partido de ida, repetirán trayecto para la final del próximo día 21, en un duelo contra el Tottenham, que venció a domicilio al Bodo y certificó su billete para la final.
