
Con escobas sacudiendo el barro del asfalto, EPI’s y el lema ‘El poble salva al poble’ sobre sus camisetas, doce bailarinas se mueven en un vaivén de emociones: desconcierto, miedo y desolación, pero también esperanza y unidad. Suena Raimon: “al meu país la plutja no sap ploure’. Cada paso es un grito colectivo que resuena en el aire, recordando la importancia de la solidaridad en tiempos de crisis. Las doce, alumnas del Conservatorio Profesional de Danza de Castellón, protagonizan Tempesta de passos al crit del poble, una de las más de 120 propuestas de arte contemporáneo que desde este viernes y hasta la medianoche del sábado abre al público La Nit de l’Art de Castelló, a punto de cumplir su mayoría de edad.
