En Córdoba la primavera es un ensayo del verano para el turista de latitudes más frescas. Aquí, desde bien temprano se escucha respirar acalorada a la piedra milenaria de monumentos mundialmente conocidos como la mezquita-catedral y el puente romano y la de rincones con encanto como la plaza del Potro, en la Axerquía. Y bajo el sol, vibra el agua del Guadalquivir como “un cristal maduro”, según la describió el poeta Federico García Lorca. Pese a esto, merece la pena pasarse por la ciudad romana, andalusí, cristiana y moderna y dejarse encantar por la cercanía y el buen humor de sus vecinos, el embrujo de sus platos y la frescura de sus patios, cuyas flores, abiertas en mayo como los pesados portalones de las viviendas, cantan a voz en grito con colores chillones. Un paseo de oeste a este por los sonidos reales y figurados de Córdoba.
Redacción:
Javier A. Fernández
Coordinación editorial:
Francis Pachá y Juan Antonio Carbajo
Diseño e ilustración:
María José Durán
Desarrollo:
Rodolfo Mata
Coordinación de diseño:
Adolfo Domenech y Rodolfo Mata
Vídeo:
Diego Martínez, Quique Oñate
Vestuario:
Agradecimientos:
Olga Alonso, guía turística de Córdoba
