
Si Altasangre, la nueva novela de Claudia Amador, fuera una sopa, sería un sancocho. “O un mote de queso”, corrige la escritora, con la gracia del Caribe como punta de lanza. Barranquillera, de 27 años, es autora también de cuentos y relatos publicados y reconocidos en una trayectoria muy precoz. El último premio de su cosecha es el Nacional de Narrativa Elisa Mújica, que otorga el Instituto Distrital de las Artes (Idartes) de Bogotá cada dos años y que fue fallado en diciembre de 2024. La obra galardonada fue justamente Altasangre, coeditada por Mirabilia Libros y Laguna Libros, y presentada como una de sus principales novedades en la Feria del Libro de Bogotá de este año.

