A nuestro viajero claustrofóbico de la semana pasada le conviene subir al último vagón. A primera vista parece que da igual un vagón que otro; pero como el túnel está a la salida de la estación, el tren todavía estará acelerando al entrar en él, por lo que el último vagón lo cruzará más rápido que los otros. Además, como han señalado Salva Fuster y Francisco Montesinos, el viajero, en el momento de entrar en el túnel, puede correr hacia delante, con lo que su propia velocidad se sumará a la del tren para dar una mayor velocidad relativa de cruce.

