
En torno a la reforma del sistema de pensiones aprobada en enero, se produjo un debate sobre el valor de los acuerdos o pactos en política. Quienes acusaron de traidores o entreguistas a los senadores y ministros que articularon el acuerdo de pensiones, parecen no entender (o no compartir) que la esencia de la democracia y la política es articular diferencias y encontrar puntos de encuentro dentro del perímetro de lo posible para resolver las necesidades de los ciudadanos.
