La caldera del banquillo del Madrid sumó este viernes otro factor más, por si ya no hubiera muchos. A dos días del examen final en Liga de los blancos, Xabi Alonso, el gran favorito a suceder a Carlo Ancelotti si finalmente el italiano firma el finiquito con Florentino Pérez, se despidió del Bayer Leverkusen. Veinticuatro horas después del anuncio del vasco, la pelota cayó en el tejado de Carletto, que la despejó con la habitual elegancia y diligencia: “He leído que se va. Ha hecho un trabajo fantástico. Tiene todas las puertas abiertas porque ha demostrado ser uno de los mejores entrenadores del mundo”, afirmó el aún técnico blanco, que dirigió al tolosarra en el Bernabéu en la temporada 2013-14, la primera de Ancelotti en Chamartín, la de la décima Champions.
